
La filosofía de Siboney está basada en el conocimiento, en la pasión, en el respeto al café y a los campesinos que se esfuerzan en producir las mejores cosechas, y en continuar con una forma de trabajar que empezó con gran ilusión hace más de 45 años.
Tras tres generaciones, nuestro objetivo no es ser los que más café vendan, sino intentar tostar los mejores cafés y con ello mejorar la calidad de los cafés que se comercializan en Galicia. Para poder garantizar esa calidad consideramos que es fundamental conocer in situ, todos los procesos por los que pasa el café. Por ello, a lo largo del año viajamos a países cafetaleros, visitando las fincas de productores y a las cooperativas con las que trabajan, en busca de variedades interesantes y con personalidad propia.
Durante nuestras visitas, aprendemos más sobre el café que producen, los procesos por los que pasa, y los desafíos a los que se enfrentan. Después de catar los cafés para comprobar que se ajustan a nuestros niveles de calidad, buscamos establecer una relación con ellos a través del exportador, con el que, tras establecer los requisitos de calidad y cantidad, el precio se pueda tratar de una manera abierta y equitativa.
Una vez que el café llega a nuestro tostadero nos aseguramos de que todo ese esfuerzo se vea recompensado con un tueste lento y diferenciado, para garantizar de esta manera que los diferentes orígenes sean tratados de forma independiente y que el tueste se adapte a las características propias de cada café. Por último, el café es empaquetado y entregado a nuestros clientes con un servicio integral, garantizando un máximo de 9 días desde su tueste, para que a la hora de ser degustado, ese café refleje toda la pasión y el esfuerzo que un día comenzó a miles de kilómetros.





